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"No soy yo"






Con tal de situarnos con lo que vamos a hablar hoy, vamos a definir antes unos conceptos importantes. Llamamos trauma a la vivencia de algo negativo, a partir de lo cual ya no somos los mismos (algo que pasó o algo que no pasó). Apego es el sistema por el que los niños buscan protección y cuidado de sus cuidadores, dependiendo de cómo respondan, se establecen patrones de funcionamiento psicológico y relacional.



Disociación es el distanciamiento de los procesos mentales o la compartimentalización de algunos de ellos, cuando las emociones que genera una situación resultan inasumibles.



¿Y por qué es tan importante las personas cuidadoras en nuestra historia? Porque si no está disponible la vía prediseñada biológicamente para obtener protección, que es apegarse al cuidador, el niño recurre a mecanismos sustitutorios, no habiendo amortiguación para lo sucedido.



Además, si el cuidador es atemorizante o está asustado, el niño no puede encontrar en él la fuente de seguridad que su sistema de apego le mueve a buscar. La necesidad de protección y el miedo se quedan paradójicamente unidos. Esta paradoja, la imposibilidad de conciliar estas tendencias contradictorias, es la base de la fragmentación mental.



¿Más traumas? ¿Más pronto en la vida? ¿Más graves y crónicos? ¿Más desorganizados los patrones de apego tempranos? En más trocitos se puede romper la mente del niño.



Cuando la persona se ve inmersa en relaciones traumáticas, la capacidad para mirarse adentro con comprensión y aceptación estará mermada. Sin una integración ni a veces memoria narrativa, pueden ir desarrollándose distintas partes de la personalidad. Por ejemplo, la rabia asociada a la defensa en la lucha es rechazada cuando aparece, porque

el individuo se ve en sí mismo la furia que sufrió por la violencia de otros y eso es “lo último que quiere ser”. Esta rabia rechazada, se va almacenando, y asociándose a recuerdos conectados con ese estado mental, pudiendo llegar a funcionar como una submente autónoma.



Si el organismo activa la respuesta de lucha, pero instintivamente sabe que está en inferioridad de condiciones, la defensa de lucha se bloquea, pasando luego a ser fuente de sensaciones de tensión, de lucha contra uno mismo.



Ayudemos a las personas que han sufrido trauma interpersonal a entender y entenderse. Y entre todos aportémosles la experiencia de sentirse entendidos, empezando Rumbo hacia su bienestar.


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