Vivimos en un ritmo de vida acelerado que nos mantiene en alerta constante, con múltiples responsabilidades y pocas pausas. Este contexto puede desbordar nuestros recursos emocionales y manifestarse en cansancio, irritabilidad, dificultad para desconectar y tensión física. La ansiedad no es una debilidad, sino una respuesta natural del organismo a la sobrecarga. Reconocer estas señales y aprender a poner límites, descansar y regular nuestras emociones es clave para mantener l