¿POR QUÉ NECESITAMOS DÍA DEL ORGULLO?

LGTB


Kinsey, en 1948 publica su conocido estudio, donde por primera vez se planteó que la homosexualidad estaba presente en un porcentaje poblacional mucho mayor de lo que se creía.


Hooker, en 1954 demostró empíricamente que, contrario a lo que se creía hasta entonces, no había ninguna diferencia entre la salud mental de homosexuales y heterosexuales, sino más bien se empezó a hablar que la diferencia radicaba en el heterosexismo y la homofobia dominante


Aun así, hablamos de que hasta 1990 la Organización Mundial de la Salud (OMS), no eliminó de la Clasificación Internacional de Enfermedades (CIE-10) la homosexualidad de su listado de enfermedades mentales. La transexualidad no fue eliminada hasta la CIE-11.


Se ha considerado y se considera como deseable, positivo, natural o “normal” que una persona sea cis y heterosexual. Por ello, la comunidad LGBT reúne a todas aquellas personas cuya orientación sexual, identidad de género, características sexuales y/o expresión de género no entra dentro de lo “cisheteronormativo".





De hecho, todavía existen países que castigan las relaciones entre personas del mismo sexo con penas de cárcel, e incluso de muerte. Por esta razón es tan importante mantener la unión y luchar por un objetivo común: la libertad.


La libertad de poder querer a quien uno quiera, de poder ser quien uno sea y de poder sentir lo que uno sienta.

Por lo tanto, no se trata solo de la marcha por el día del orgullo gay (28 de junio). La finalidad es concienciar a la sociedad de que todos debemos tener los mismos derechos. Independientemente de su orientación sexual, identidad de género, características sexuales y/o expresión de género.


Sin embargo, a pesar de que la diversidad sexual haya ganado mucha visibilidad en los últimos tiempos, las personas LGBT se siguen enfrentando a las consecuencias de un gran estigma social. Estas consecuencias son lo que se denomina estrés de minorías, perjudicando la salud física, mental y social de la persona.


Hay estudios que relacionan este tipo de secuelas con el Trastorno de Estrés Post Traumático (TEPT), ya que parece indicar que las personas con estrés de minorías presentan ciertos criterios similares.


Por todo ello es tan importante que los profesionales de la psicología reciban formación específica sobre el colectivo LGBT, con una formación integrativa e inclusiva llamada Psicología Afirmativa en Diversidad Sexual y Género.


La terapia EMDR es un abordaje psicoterapéutico integrador específico, ayudando a las personas LGBT en el proceso de aceptación de su propia orientación sexo afectiva e identidad de género, superando las secuelas de maltrato, rechazo o estigma que hayan podido padecer, empezando el rumbo hacia su bienestar.









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