LÍMITES. Una palabra muy fea ¿verdad? Cuando escuchamos este tipo de palabras relacionado con crianza saltan las dudas y la alarma ¿Son buenos o malos? Pues ninguno de esos dos adjetivos es el adecuado. Más bien son NECESARIOS.



Son muchos los papis que, llegados a un punto determinado, se preguntan


"¿Qué he hecho mal?, si se lo doy todo… ¡no le hace falta nada!”. Y es que en algún momento sintieron, leyeron y pensaron que los límites eran malos en la educación


Que los niños eran más felices creciendo y desarrollándose en un espacio libre y sin censuras. De esta manera también hay una creencia errónea y es que así los niños sufrirán menos y no se frustrarán tanto…


La verdad que los límites y normas utilizadas con sentido común son esenciales en el desarrollo de los niños desde pequeños. De esta manera les estamos enseñando cómo funciona el mundo, cómo funcionamos las personas y empiezan a generar estrategias de afrontamiento que te agradecerán ir forjando con el tiempo.


Así que si eres un papi o mami de los que se acaba de dar cuenta que hay mucha ausencia de límites en tu manera de educar y quieres ponerte las pilas este es un buen momento para empezar en este duro trabajo de ser padres. Y por si te queda alguna duda más aquí te dejo razones de peso.


¿Qué estamos enseñando con los límites?


- A saber, cómo comportarse en cada uno de los contextos en los que se encuentra e ir así acomodando y mejorando su conducta a la situación y a las personas con las que se encuentra.

- A saber, poner sus propios límites como personita con otras personas. Las relaciones entre personas e incluso con nuestras mascotas se basan en el establecimiento de límites. Hasta donde toleramos que se nos acerquen, cómo nos gustan que nos traten y cómo no, para protegerse, etc.

- A tener una guía y un camino algo más claro. Esto les aporta una mayor seguridad sobre el entorno que les rodea y la tranquilidad que necesitan para seguir creciendo. Saber predecir es una estrategia que al ser humano le sirve para orientarse en su mundo.

- A vivir en sociedad. Los papis no sois los únicos que ponéis límites y normas. Cuando salen de casa hay muchas de esas que quedan por encima de nosotros.

- Para crear estrategias emocionales de afrontamiento, tolerancia a la frustración y adaptación lo que creara flexibilidad mental y emocional.


Ya ves… los límites no son tan malos como parecen sino todo lo contrario. No ponerlos solo les aporta inseguridad, caos e incapacidad de predecir y modificar su conducta a su antojo para adaptarse a las necesidades y las situaciones.


¿Te animas a seguir Rumbo hacia el Bienestar de tu peque?

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