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SAN VALENTÍN Y LAS COMPRAS COMPULSIVAS



¡Peligroso día para un adicto a las compras!









Se acerca el Día de los Enamorados, el 14 febrero es fecha señalada en el calendario para el amor romántico. Pero la realidad es que es un día más donde los comercios tienen la excusa perfecta para vender más. Con técnicas persuasivas hacen que sientas la necesidad de comprar porque toca hacerlo, jugando con el sentimiento de culpabilidad sino lo haces.


Esta reflexión nos pasa a la mayoría de las personas que no tenemos ningún tipo de problemática de compra compulsiva, pero a pesar de ello, gastamos más de lo que deseamos inicialmente. Como otras campañas, ya sea Navidad, o rebajas, por ejemplo.


Pero, ¿ qué sucede a las personas que sufren un problema de adicción a las compras?


La Oniomanía, o la adicción a las compras es una adicción comportamental que se caracteriza por la pérdida de control hacia las compras. Sienten una necesidad extrema de realizar la conducta a pesar de saber que no es bueno para ellos.


Es difícil entender cómo funciona una adicción cuando la misma no es una sustancia que introducimos al cuerpo. Aunque una adicción comportamental tiene características similares de una adicción a una sustancia.


Es importante detectar la necesidad que cubre con la acción de comprar. Es decir, cualquier adicción tiene una funcionalidad, más allá del mero hecho de pasar el rato, entretenerse o cubrir algo que realmente necesitas.


Las chicas jóvenes son las más vulnerables, de una familia de clase media alta, que intentan ir muy a la moda y tienen caprichos, sus amigas actúan de forma similar.


Se le ha llamado la enfermedad invisible, como la adicción al trabajo, ya que pasa totalmente desapercibido.


Las personas con este problema encuentran el hecho de realizar la compra un momento de placer, cuando lo hacen alivian el malestar de cuando no lo están haciendo. Pero aquí viene el círculo vicioso, después de hacer una compra desmesurada, aparecen sentimientos de culpabilidad. Es por ello que vuelven a ir de compras para calmar la ansiedad. Si no pueden volver a comprar aparece un malestar alto que puede generar ansiedad y depresión.



La compra compulsiva se convierte en una necesidad sin control que si no se satisface genera irritabilidad permanente.


Cada vez necesitan más, realizar la acción más veces, hasta tal punto de mentir por sus movimientos en el banco, e incluso, robar a sus familiares.


La compras online hace que esta situación se complique mucho más, ya que estamos tan solo a un clic.


M. era una paciente de 29 años de edad. Vivía con su madre. Ambas vinieron a consulta con esta problemática. Ella era la marioneta de su madre. En las compras encontró el lugar donde la madre no accedía. Y esa sensación de poder fue la que la enganchó a seguir comprando de forma compulsiva. Llegaba a comprar y guardar lo que compraba con etiqueta incluida.


Si te sientes identificad@, no dudes en llamarnos y pedir ayuda. Nosotros podemos acompañarte Rumbo hacia tu Bienestar.


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